Las historias y relatos aquí contados son ficticios productos de la imaginación de una abeja trabajadora compulsiva. Cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia.
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viernes, 11 de mayo de 2012
Lecciones de un movimiento de descalzos
Hola querido Lector, me compartieron por correo la historia de esta Universidad y me conmovio hasta la medula de los huesos.
Vivimos en un mundo, donde la apariencia es lo que cuenta y cada vez la Cultura de que no eres nadie si no obtienes un títutulo universitario se extiende mas. Ésta es una historia que prueba lo contrario.
Bunker Roy, creador de esta Universidad, demuestra que aun hay gente que esta dispuesta a cambiar al mundo, mas allá de riquezas y poder. Cosa que en época de elecciones presidenciales en México los candidatos sin duda tendrian que aprender.
"Primero te ignoran, luego se rien de ti, depués te atacan y entonces ganas" Gandhi
Lo encuentras en:
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vida cotidiana
miércoles, 25 de abril de 2012
Hoy conocí a Dios...
Hoy descubrí que Dios es ese soplo de aire que tienes en tus pulmones, Dios es todo lo que quieres, todo lo que deseas, Dios es ese ideal poderoso que puede hacerlo todo, alcanzarlo todo y arreglarlo todo.Entendí que mas que ir a la Iglesia, mas que seguir a Sacerdotes, trabajar tu espiritualidad significa saber que dentro de ti esta esa fuerza que todo lo puede resolver.
Hoy entendí que somos parte de un sistema y que justamente el saber que Dios existe es saber que hay una conexión mayor dentro de todos nosotros que no sabemos explicar y que de alguna manera nos comunica que existe a través de la idea de Dios.
Me gusta mucho experimentar esta alegría, fuerza y paz interior, porque hoy encontré y descubrí a Dios dentro de mi y a pesar de que mis ideas y mi mente rechazan la idea de ser una fanática religiosa, hoy logre visualizar porque es importante trabajar la parte espiritual.
Al ser una fuerza interior, cada persona la experimenta de diferente manera y por lo tanto la interpreta dependiendo de lo que haya vivido o como ha sido educado...sin embargo, cuanto mas seas consciente de esa fuerza contenida en ti, eres mas valiente, mas decidido, porque sabes que si tu no lo puedes resolver, esa fuerza si podrá.
Al tener esa certeza, tu mente se relaja y logra atraer, resolver o hacer lo que haya que hacer para que se resuelva. Incluso la certeza de saber que cuando nadie te quiera, nadie quiera hablar contigo, cuando no haya a quien acudir, basta con que sepas que Dios esta ahí, manifestandose en ti, para dejar de sentirte solo y al saber que tienes un aliado tan poderoso, simplemente dejas de tener miedo a lo desconocido, pues quien todo lo pude, todo lo sabe y no te va a dejar solo con algo que no se pueda resolver.
Dios no es alguien que esta fuera de ti...Dios es la fuerza que hay dentro de ti...Dios no te da la vida...Dios es la vida misma.
miércoles, 20 de abril de 2011
El reto de los 21 días…
Me considero una abeja mas creyente de la ciencia que de la religión o las ciencias ocultas y ese tipo de cosas, pero durante los últimos días me han sucedido cosas que me hacen replantearme mi creencia sobre si todo eso que se habla en muchos libros sobre “Solo piensa cosas positivas”. ¿En realidad tendrán una base científica que pueda demostrarse y cambiar radicalmente tu vida?Empiezo por el principio, una muy querida amiga, me compartió hace unos días una presentación donde te invitan a dejar de quejarte durante 21 días y agradecer en lugar de refunfuñar, (aun no entiendo muy bien sus motivos, si yo casi nunca me quejo de nada), el caso es que al hacer el conteo de cuantas veces me quejaba al día, no salí tan bien librada como pensé que saldría.
Al estar consciente de mis propias quejas, también me fue muy notorio la cantidad de veces que otros se quejaban y me llamo enormemente la atención que había personas a mi alrededor que no se quejaban tanto. Elegí para observar más a fondo 2 sujetos de estudio, uno que decía 3 frases y de ellas 5 eran quejas y el otro que prácticamente le escuche 1 casi queja que si no la decía se iba a constipar.
El abejorro que casi no se queja, siempre se ve feliz, las abejas a su alrededor lo consideran muy buen amigo, constantemente da y recibe muestras de afecto. En su vida personal, hasta donde alcancé a ver tiene una familia hermosa. Constantemente cumple sus objetivos, sonríe mucho y pocas veces lo he visto enfermo.
Por el contrario, la avispa que constantemente se queja, pareciera que la mala suerte la persigue. Si platicas con ella te contara como la asaltaron, la operaron y tuvo complicaciones, le han chocado el carro al menos 3 veces este año, en fin, una serie de eventos desafortunados interminables. Al principio, cuando recién la conoces, te parece simpática por las aventuras que te cuenta, pero al poco tiempo no sientes ganas de estar a su lado, porque hasta la cosa más maravillosa que le cuentas siempre la asocia con una queja. No sé cómo le hace pero es muy hábil para encontrar el lado horrible de todo.
Hay mucha gente que afirma que lo que piensas lo atraes, yo soy más de la idea de que las cosas las consigues con trabajo, pero si algo aprendí esta semana, es que intentar no quejarte es un trabajo arduo, estar enfocado en cosas positivas es más difícil de lo que se dice, sin embargo, cuando logras hacer de la buena actitud un habito, las cosas empiezan a salir mejor.
Sé que esta conclusión no tiene nada de científica, sin embargo, la experiencia y la observación fueron el inicio de la ciencia ¿O no?
¿Del reto de los 21 días?... lo he iniciado en una semana al menos 5 veces. Se me han presentado situaciones donde me es muy difícil controlar mi impulso de quejarme, pero conforme avanzan los días, si he logrado al menos 1 día y medio de avance.
Y tú, ¿Cuántas veces te quejas al día?
lunes, 7 de febrero de 2011
Repensando el Futuro...
Hola querido lector, ayer hace 5 años recibí una llamada telefónica, la peor hasta este momento de mi vida que me hizo sacudirme totalmente, me avisaban que a los 50 años de edad, mi padre había fallecido de un infarto fulminante. Por supuesto, hoy quiero dedicarle este post a ese gran hombre que me enseñó el camino para ser lo que hoy soy.
Hablar de mi papá es hablar de un avispón que no podía creer que las computadoras tuvieran teclado, el aprendió a programar con tarjetas perforadas y cada que veía una PC se admiraba de lo rápido que había avanzado la tecnología.
Supongo que imaginarás que él vivió su juventud en los años sesenta y a principios de los setenta, donde había un sentimiento general de seguridad sobre a donde nos dirigíamos y como llegar ahí.
Muchas empresas de gran éxito, una poderosa economía de postguerra e instituciones largamente acreditadas conducían hacia el futuro como un enorme y lujoso sedán en una autopista sin límites. Creían ver una larga carretera que se abría ante ellos y acababa más allá del horizonte, una carretera por la que se podía viajar igual que por la autopista que acabábamos de dejar. El futuro parecía pertenecerles.
Nada más lejos de la realidad.
La lección que hemos aprendido en los últimos tres decenios es que nadie puede conducir hacia el futuro con el piloto automático. En la época donde el creció no tenías que hacer planes, bastaba con que terminaras una carrera profesional y tenías asegurado el futuro.
¿Dónde fue que nos desviamos del camino? Yo creo que cuando todos empezaron a querer ir a la universidad y la demanda de trabajo por personas preparadas se acrecentó. Ahora no solo basta tener una carrera profesional, también tienes que hablar varios idiomas, disponibilidad para viajar, maestría y de ser posible doctorado. Haberte titulado no basta.
En estos años de Globalización, es importante no solo vislumbrarse como empelado de una gran compañía después de estudiar varios años en la Universidad. Es nuestro deber enseñar a los niños a pensar distinto, a pensar como empresarios y construirse un criterio propio. Porque el futuro como lo veía mi papá, ya nos rebasó.
lunes, 17 de enero de 2011
¿Etiquetando? …
Hola querido lector, no sé si alguna vez te ha pasado que por más que intentas cambiar la percepción que tiene una persona de ti no lo logras. Incluso aun cuando tu cambio sea autentico y el resto del mundo lo haya notado.Recientemente en una charla de sobre mesa, platicaba con una abeja lo mal que me sentía porque por más que trataba y trataba, la gente tenía una idea equivocada de lo que soy, porque claro, desde mi percepción soy la abeja más servicial buena onda que hay en el panal, pero muy a pesar mío, mis compañeras trabajadoras pensaban todo lo contrario de mi.
¿Por qué será que las abejas tendemos a ponerle etiquetas a todo ser que se cruza en nuestro camino?
Mi teoría personal es que uno tiende a juzgar a quien conoce para aceptarlo o rechazarlo por la similitud que tiene consigo mismo.
Cada quien, de acuerdo con su sistema de creencias, tiene una imagen propia de sí mismo, hay cosas que nos gustan mucho y otras que la mayoría de las veces tratamos de ocultar al mundo, porque desde nuestra percepción son malas, incomodas o simplemente pensamos que por ser de esa manera la seremos rechazados.
Al convivir, diariamente encontramos reflejos de nuestra propia personalidad y seguramente nos sentiremos atraídos por personas que se comporten, piensen o sientan esas cosas que nos gustan de nosotros mismos. Por el otro lado, rechazaremos a quienes sean, desde nuestra perspectiva, como la parte de nosotros mismos que nos desagrada.
En cuanto al como quisiéramos ser, existe la posibilidad que nos sintamos atraídos por personas que se comporten de acuerdo a nuestro ideal o que las rechacemos por envidia, porque sabemos que así nos gustaría ser y por alguna circunstancia no somos.
En esa charla, me quedó claro, que todas esas cosas que a veces no tolero de las abejas son reflejos claros que cosas que no me gustan de mi misma y descubrí que si pongo atención en ello, puedo saber y mejorar las cosas que me alejan de mi verdadera esencia que por supuesto, me ayudan a vivir feliz.
Por otro lado, entendí también, que es difícil cambiar la percepción de las abejas, porque cada una ve solo el reflejo de su propia personalidad y cambiar al mundo es una tarea más difícil de lo que imagine.
¿Tú qué opinas?
miércoles, 5 de enero de 2011
Mr. Jetas: “Yo vengo a trabajar, no a hacer amigos”
Como abeja trabajadora compulsiva me he topado con todo tipo de situaciones que día a día lejos de darme ganas de regresar a trabajar siento el impulso de salir volando para mandar todo y a todos al diablo y hoy me pregunte a mi misma: abejita linda y hermosa, ¿por qué no te has vuelto loca con todo lo que te pasa?
La respuesta es muy sencilla, porque loca ya estoy y justo eso me permite sobrellevar a tanto personaje que se cruza en mi camino. Uno de ellos es el clásico que repite y repite la frase que le da título a este post, yo los llamo “Mr. ó Miss Jetas”
Es cierto, cuando uno llega a trabajar su objetivo principal es cumplir con las tareas para las que fuiste contratado pero, ¿eso implica ser grosero? Yo creo que no, todo lo contrario, cuando eres amable y cordial tienes más posibilidades de conseguir apoyo de tus compañeros de trabajo que cuando los recibes con una cara de pocos amigos.
Ser cordial y amable, implica recibir a las abejas, sí no con una sonrisa de oreja a oreja, sí al menos con un: “Buenos días, ¿te puedo ayudar?
Hay abejas que te recibe en su oficina con una jeta de medio kilómetro y un tono de voz que se nota que no le dieron de cenar, se justifica diciendo que no es necesario que seas cortés si cumples con tu tarea, que “por favor” y “gracias” es simplemente son una pérdida de tiempo.
Lo más cómico de la situación es que, eso sí, se quejan porque las demás abejas no son amables, nunca las apoyan y siempre les hacen mala cara, y cuando intentas decirles que es resultado de la forma en cómo ellas tratan a los demás, contestan: “Uyyy, pues que poco profesionales”.
Tener una actitud amable en el trabajo no te hace el mejor amigo de todos y cada uno de tus compañeros de trabajo, pero si te abre muchas puertas para la solución de problemas donde requieres trabajar en equipo, después de todo, trabajamos en un panal, no vivimos aislados en este universo tan grande, somos solamente un engrane más de este mundo. Qué mejor que estar rodeado de buenas actitudes.
Al final, como todo en esta vida, la buena actitud es una decisión que puede convertirse en un estilo de vida.
La respuesta es muy sencilla, porque loca ya estoy y justo eso me permite sobrellevar a tanto personaje que se cruza en mi camino. Uno de ellos es el clásico que repite y repite la frase que le da título a este post, yo los llamo “Mr. ó Miss Jetas”
Es cierto, cuando uno llega a trabajar su objetivo principal es cumplir con las tareas para las que fuiste contratado pero, ¿eso implica ser grosero? Yo creo que no, todo lo contrario, cuando eres amable y cordial tienes más posibilidades de conseguir apoyo de tus compañeros de trabajo que cuando los recibes con una cara de pocos amigos.
Ser cordial y amable, implica recibir a las abejas, sí no con una sonrisa de oreja a oreja, sí al menos con un: “Buenos días, ¿te puedo ayudar?
Hay abejas que te recibe en su oficina con una jeta de medio kilómetro y un tono de voz que se nota que no le dieron de cenar, se justifica diciendo que no es necesario que seas cortés si cumples con tu tarea, que “por favor” y “gracias” es simplemente son una pérdida de tiempo.
Lo más cómico de la situación es que, eso sí, se quejan porque las demás abejas no son amables, nunca las apoyan y siempre les hacen mala cara, y cuando intentas decirles que es resultado de la forma en cómo ellas tratan a los demás, contestan: “Uyyy, pues que poco profesionales”.
Tener una actitud amable en el trabajo no te hace el mejor amigo de todos y cada uno de tus compañeros de trabajo, pero si te abre muchas puertas para la solución de problemas donde requieres trabajar en equipo, después de todo, trabajamos en un panal, no vivimos aislados en este universo tan grande, somos solamente un engrane más de este mundo. Qué mejor que estar rodeado de buenas actitudes.
Al final, como todo en esta vida, la buena actitud es una decisión que puede convertirse en un estilo de vida.
jueves, 30 de diciembre de 2010
EL COMIENZO DE UN NUEVO RETO
Es curioso como cuando un año termina, los ánimos reflexivos y llenos de buenas intenciones inundan el aire, puedes respirar esos buenos deseos, toda las abejas te abrazan, están sonrientes, casi no escuchas peleas solo ideas optimistas sobre esta nueva oportunidad que inicia con el año que nace.
Y como yo, una abeja trabajadora compulsiva, soy de lo más cotidiana fácilmente me contagio de este ánimo y retomo una de las cosas que más me gusto de 2009 y deje abandonado en 2010, mi querido blog.
Quiero compartir contigo, mi querido lector el aprendizaje más importante que adquirí en este año viejo que nos deja, y es el cerrar círculos.
Hace poco, en un curso que tomé nos pedía que tuviéramos una nueva concepción del tiempo, que en lugar de verlo como minutos, horas y años que se van y no regresan, pensáramos en el tiempo como un recurso renovable, saber que es un ciclo que se repite una y otra vez. Sí, lo sé, yo también lo pensé, eso es una idea absurda, porque jamás volveré a tener 15 años, sin embargo, poco después entendí a lo que se refería este abejorro.
Cada día que inicia en la mañana, es una oportunidad que tenemos para decirle a nuestros seres queridos cuanto los amamos, para hacer nuestro trabajo con calidad, para tararear esa vieja canción que tanto nos gusta, para iniciar un nuevo proyecto, todos los días tenemos la oportunidad de decidir qué hacer, como vamos a hacerlo y que ánimo tendremos ese día.
Bajo ese argumento, un día del año me decidí a probar la teoría y me levante con muy buen ánimo, y pensé: “Abejita hermosa, hoy eres una nueva trabajadora”, y todo mi día estuvo lleno de problemas, iniciando con un berrinche de mi abejito, llegando tarde al trabajo, miles de situaciones estresantes, estuve enojada, triste, hambrienta y sobre todo FRUSTRADA, porque nada salía de acuerdo a lo que tenía planeado…
Al terminar el día, llegué a mi panal, más aporreada que si me hubiera pasando un humano por encima, que digo uno, una manifestación en el zócalo capitalino. Lloré mucho, porque no entendía porque si había decido tantas cosas buenas en la mañana, todo había salido al revés incluso cometí más zonzadas que de costumbre. Me agarré escribe y escribe todo lo que sentía hasta que por fin, una luz apareció en mi camino, la frase: “Gracias a Dios, este día ya terminó”, fue como un faro que iluminó mi mente.
Al siguiente día tuve la oportunidad de planear nuevamente mi día, de decidir nuevamente estar contenta, con buen ánimo y sobre todo con la convicción de hacer las cosas bien.
Fue entonces cuando entendí que solo viendo cada día como una nueva oportunidad para ser mejor, es como a la larga, puedes convertirte en una abeja más feliz.
Y como yo, una abeja trabajadora compulsiva, soy de lo más cotidiana fácilmente me contagio de este ánimo y retomo una de las cosas que más me gusto de 2009 y deje abandonado en 2010, mi querido blog.
Quiero compartir contigo, mi querido lector el aprendizaje más importante que adquirí en este año viejo que nos deja, y es el cerrar círculos.
Hace poco, en un curso que tomé nos pedía que tuviéramos una nueva concepción del tiempo, que en lugar de verlo como minutos, horas y años que se van y no regresan, pensáramos en el tiempo como un recurso renovable, saber que es un ciclo que se repite una y otra vez. Sí, lo sé, yo también lo pensé, eso es una idea absurda, porque jamás volveré a tener 15 años, sin embargo, poco después entendí a lo que se refería este abejorro.
Cada día que inicia en la mañana, es una oportunidad que tenemos para decirle a nuestros seres queridos cuanto los amamos, para hacer nuestro trabajo con calidad, para tararear esa vieja canción que tanto nos gusta, para iniciar un nuevo proyecto, todos los días tenemos la oportunidad de decidir qué hacer, como vamos a hacerlo y que ánimo tendremos ese día.
Bajo ese argumento, un día del año me decidí a probar la teoría y me levante con muy buen ánimo, y pensé: “Abejita hermosa, hoy eres una nueva trabajadora”, y todo mi día estuvo lleno de problemas, iniciando con un berrinche de mi abejito, llegando tarde al trabajo, miles de situaciones estresantes, estuve enojada, triste, hambrienta y sobre todo FRUSTRADA, porque nada salía de acuerdo a lo que tenía planeado…
Al terminar el día, llegué a mi panal, más aporreada que si me hubiera pasando un humano por encima, que digo uno, una manifestación en el zócalo capitalino. Lloré mucho, porque no entendía porque si había decido tantas cosas buenas en la mañana, todo había salido al revés incluso cometí más zonzadas que de costumbre. Me agarré escribe y escribe todo lo que sentía hasta que por fin, una luz apareció en mi camino, la frase: “Gracias a Dios, este día ya terminó”, fue como un faro que iluminó mi mente.
Al siguiente día tuve la oportunidad de planear nuevamente mi día, de decidir nuevamente estar contenta, con buen ánimo y sobre todo con la convicción de hacer las cosas bien.
Fue entonces cuando entendí que solo viendo cada día como una nueva oportunidad para ser mejor, es como a la larga, puedes convertirte en una abeja más feliz.
viernes, 16 de octubre de 2009
Y la Abeja se hace famosa!
Todos los que me conocen personalmente, saben que soy una abeja muy egocéntrica con grandes tendencias a creerse el centro del universo y hoy mi gemela virtual contribuyo a subirme el ego hasta el infinito y más allá pidiéndome una entrevista para publicar en su original sitio De música, cine y libros!!!.
Debo confesar que varias veces he estado tentada a copiar su idea, puesto que ella "toma prestados los títulos de canciones, películas o libros para contar eventos de su vida" según sus propias palabras. Afortunadamente he logrado resistir la tentación.
SuperKT, muchas gracias por hacer feliz a esta abeja, te mando un gran abrazo y mis mejores deseos para ese ángel que viene en camino.
lunes, 14 de septiembre de 2009
El análsis final
No me considero una persona religiosa, más bien, soy creyente de conveniencia para que mas que la verdad, sin embargo leí este pensamiento de la Madre Teresa de Calcuta y hoy refleja perfectamente mis ánimos de cambiar, de no tomar las cosas personales y dar el justo valor a las circunstancias de la vida.
La gente comúnmente es incomprensible, ilógica y egoísta
Perdónales de todas maneras.
Si eres amable, la gente podrá tildarte de egoísta y con motivos ocultos,
Sé amable de todas maneras.
Si eres un triunfador, ganarás algunos falsos amigos y algunos verdaderos enemigos,
Triunfa de todas maneras.
Si eres honesto y sincero, la gente podrá engañarte,
Sé honesto y sincero de todas maneras.
Lo que has invertido años en construir, alguien lo podrá destruir de la noche a la mañana,
Construye de todas maneras.
Si encuentras serenidad y alegría, ellos te podrán tener envidia,
Sé alegre de todas maneras.
El bien que puedas hacer hoy, la gente lo podrá olvidar mañana,
Haz el bien de todas maneras.
Dale al mundo lo mejor que tengas y eso nunca será suficiente,
Da al mundo lo mejor que tengas de todas maneras.
Como ves, en el análisis final, es algo entre tú y Dios.
Nunca fue entre tú y ellos de todas maneras.
Yo no puedo asegurarte que Dios existe, ni que cuando te mueras iras a un lugar mejor porque no lo sé, sin embargo, si te puedo decir que las buenas acciones siempre vuelven a ti del modo que menos lo esperas, además que estarás construyendo un mundo mejor para tus bisnietos y por eso, vale la pena.
La gente comúnmente es incomprensible, ilógica y egoísta
Perdónales de todas maneras.
Si eres amable, la gente podrá tildarte de egoísta y con motivos ocultos,
Sé amable de todas maneras.
Si eres un triunfador, ganarás algunos falsos amigos y algunos verdaderos enemigos,
Triunfa de todas maneras.
Si eres honesto y sincero, la gente podrá engañarte,
Sé honesto y sincero de todas maneras.
Lo que has invertido años en construir, alguien lo podrá destruir de la noche a la mañana,
Construye de todas maneras.
Si encuentras serenidad y alegría, ellos te podrán tener envidia,
Sé alegre de todas maneras.
El bien que puedas hacer hoy, la gente lo podrá olvidar mañana,
Haz el bien de todas maneras.
Dale al mundo lo mejor que tengas y eso nunca será suficiente,
Da al mundo lo mejor que tengas de todas maneras.
Como ves, en el análisis final, es algo entre tú y Dios.
Nunca fue entre tú y ellos de todas maneras.
- Madre Teresa de Calcuta -
Yo no puedo asegurarte que Dios existe, ni que cuando te mueras iras a un lugar mejor porque no lo sé, sin embargo, si te puedo decir que las buenas acciones siempre vuelven a ti del modo que menos lo esperas, además que estarás construyendo un mundo mejor para tus bisnietos y por eso, vale la pena.
miércoles, 26 de agosto de 2009
Me confieso masoquista

Hola querido lector, como te habrás dado cuenta he estado un tanto despegada del mundo blogger, la razón es muy sencilla, me di cuenta que soy masoquista en toda la extensión de la palabra, hace muy poco tuve la confirmación de que realmente disfruto cuando siento dolor y esto, meditándolo un poco, se debe a que el dolor te ayuda a saber que estas vivo y te muestra una perspectiva bastante amplia de tus centros de placer.
Sentir dolor, depresión o decepción te permite hacer un alto en tu camino y evaluar desde otra perspectiva cuales son tus metas, tus prioridades, cuales son las cosas que realmente valen la pena y con esa visión es mucho más sencillo ajustar tu plan de vida. Si lo sé, seguramente llegaste a este post buscando algún relato sexual que involucre látigos, nalgadas y groserías, pero lamento decepcionarte, estas en el blog de una abeja trabajadora compulsiva y por supuesto, este post habla de mi adicción al trabajo.
Comenzaré por el principio y ese es, realmente amo trabajar, me gusta mucho sentir la adrenalina de hacer cosas bajo presión, adoro escribir correos y más si dicho e-mail contiene una explicación a algún problema que logré resolver, me encanta llegar al trabajo y encontrar mil pendientes que hacer, porque se que estaré ocupada.
Aquellos que me conocen personalmente no me dejaran mentir, mi frase favorita es “perame poquito” o “peque, platicamos luego”. Yo soy de las abejas que no le importa quedarse horas extras, llevarse el trabajo a casa y a la menor provocación doy cátedras de lo que hago y porque es importante. Siempre estoy metida en proyectos nuevos, tratando de mejorar procesos, ayudando a otras áreas, regañando a otros compañeros por su falta de compromiso, en fin, soy trabajadora compulsiva.
Cualquier jefe diría que soy una empleada modelo, pero mi problema es que así como doy espero recibir y lamentablemente eso raramente sucede.
La confirmación de que soy masoquista vino cuando entré a la oficina de la abeja gerente y le pedí un aumento de sueldo, claro después de recibir una nueva obligación, para ponerte en perspectiva, cuando llegue al área de distribución de miel, atendía a un solo cliente, hoy, sin aumento de sueldo atiendo a los 8 clientes más importantes del panal (un poco más de la mitad del ingreso total del negocio) y este aumento me fue negado. Los argumentos, ”Si te lo mereces pero estamos en crisis”, “cuando se den estas contemplada pero ahora la dirección no lo autoriza” y el que más hirió mi autoestima fue “Pues sí, todos merecen un aumento, pero no hay dinero” y yo, con los ojos desorbitados pensé, ¿¿¿TODOS???, también esa huevona que siempre me pide que le ayude, o aquel de facturación que siempre comete errores involuntarios que luego yo tengo que resolver, ¡es el colmo de la desfachatez!
En el curso que ofrece mi empresa “Palmaditas”, esta descrita toda la ira y el berrinche que pasé por no recibir lo que esperaba, esa es la razón por la cual tenía tiempo suficiente para andar de vaga en sus blogs, ¡estaba en huelga!
Sin embargo, nuestro panal esta en un proceso de remodelación y tenemos juntas semanales, donde un consultor externo, nos dijo en muchas palabras que resumidas son: “No habrá aumentos y a quien no le guste, las puertas están muy grandes”. SANTO REMEDIO.
Claro, todo el show de la semana pasada, esta resumido en unas líneas, pero, aunque no lo creas querido lector, esas palabras fueron mágicas, después de esa junta, yo salí radiante, casi como si hubiera ido a un spa dos días.
Nadie podía creer que la abeja obrera encabronada que no quería ni saludar, después de esa junta, se pusiera en dos horas a sacar todos los pendientes que tenía una semana sin atender estuviera nuevamente tarareando esa vieja canción que le gusta, trabajando duro y dispuesta a hacer todas y cada una de las tareas que le encomendaron.
Me confieso masoquista porque no fue hasta que alguien me dijo fríamente que no soy indispensable y casi me aplasta de un pisotón que la buena disposición para trabajar volvió a mi cuerpo, la decepción se fue y la reconciliación con mi trabajo fue deliciosa.
Fue un proceso mental cansado, a pesar de que duro una semana, para mi fue muy largo y duro, pero gracias a buenos consejos de amigos Bloggers (Sí, me refiero a ti Menospausas, mil gracias) al apoyo de mis amores, de mi querida Esme, a las porras de SuperKT y de Lordonbest y por supuesto otras abejitas que trabajan conmigo en el panal a las que aprecio mucho quienes también me dieron muy buenos consejos y soportaron mi mal humor, (que eso casi las convierte en candidatas para canonización) estoy nuevamente con la esperanza de que siempre hay una recompensa, para el que sabe trabajar y esperar.
PD. Má, se que me lees y no me olvidé de ti, porque se que siempre estas pendiente de mi, a ti también muchas gracias.
lunes, 17 de agosto de 2009
Loghorrea
Existen muchas historias, chistes y leyendas urbanas sobre que las mujeres no paramos de hablar. Yo realmente no entiendo de donde sacaron esa idea, si nosotras solo comentamos lo que necesitamos a lo largo del día. Dos horas en el teléfono hablando de la suegra o de lo mal que le queda el vestido a la bruja esa que se cree la más buena de la oficina, ¡jamás! serán un exceso.
Sin embargo, querido lector, si usted empieza a sospechar que esas conversaciones interminables que tiene con su mujer sobre porque debe usted bajar la tapa del retrete y porque no debe salir con sus amigotes, será mejor que la lleve con un psiquiatra, pues puede ser que ella padezca LOGORREA.
Según Wikipedia, se define como el habla abundante, acelerada e imparable, siendo esto el reflejo de la aceleración del pensamiento:
Logorrhoea o logorrhea (Greek λογορροια, logorrhia, “word-flux”) esta definido como un “exceso flujo de palabras” y, cuando es usado medicamente, se refiere a la charla incoherente que ocurre con cierta clase de enfermedades mentales, como una manía.
Logomania es la condición médica que subraya los síntomas de la logorrhoea. Hablar de Logorrhoea (en un sentido no medico) es la clase de habladuría que usa palabras superfluas (o suposiciones) que disfraza un mensaje inútil y sin sentido, comúnmente es conocido como “diarrea verbal” o “diarrea de la boca”.
Vaya que esto de investigar enfermedades mentales resultó más interesante de lo que me imaginé. ¡Vayan armando su combo!
sábado, 15 de agosto de 2009
Potomanía

Quiero beber agua, verdadera agua,
no la mentira que me venden contaminada,
que solo sea a base de hidrógeno y oxígeno
no que sea una mezcla de productos químicos.
Ruben Sada
Amigo lector, por lo que he visto en muchos blogs, la mayoría que plasmamos nuestros pensamientos en páginas como estas, nos definimos con problemas de personalidades múltiples, esquizofrénicos, bipolares y con toda clase de enfermedades mentales. Yo misma varias veces he llegado a considerarme dentro de los que padecen trastornos obsesivos-compulsivos moderados que no se han vuelto un problema para llevar una vida “normal”.
Por lo tanto, he decidió que de vez en cuando postearé sobre que son esas enfermedades. ¿de donde surgió la idea? Pues resulta que últimamente he decido cuidar un poco mi redonda figura y ya sabes, una de las recomendaciones es tomar mucha agua. La consecuencia natural, es que pasas la mitad de tu día dando vueltas a “echar una firma” decía mi apá.
Entonces, pronuncié en voz alta: “odio tomar agua porque pierdo mucho tiempo” y de la manera más natural, mi compañera del al lado me responde, sabes que eso es una enfermedad, se llama Potomanía, no recuerdo de que se trata, pero tiene que ver con ir muchas veces al baño. Mi naturaleza curiosa, me llevo a wikipedia, quien define la de la siguiente manera:
La potomanía o polidipsia psicogénica es el deseo de beber grandes cantidades de líquidos, por ejemplo, el agua, (polidipsia) como resultado de una enfermedad mental.
La voz se basa en su origen del griego 'ποτος' (potos=bebida, por extensión potable=agua bebible) y manía (del latín 'mania', y éste del griego 'μανία'=locura, demencia).
Sus consecuencias pueden ser dramáticas y fatales debido a que si el consumo diario de líquidos supera los cuatro litros el cuerpo humano, usando sus riñones, no podrá procesarlos, dando origen concreto al óbito (fallecimiento) por intoxicación con agua o hiperhidrosis (Water intoxication en inglés), que se ve agravada si ese consumo se realiza en un corto intervalo de tiempo.
No debe confundirse con la dipsomanía, que es el resultado de beber excesivamente, pero está más relacionado con tóxicos líquidos de rápida ingesta, generalmente asociados al alcohol.
Algunos individuos podrían tener comportamientos potomaníacos que generalmente son el resultado de desórdenes orgánicos u otras patologías hormonales como la diabetes insípida.
La potomanía no tiene causas orgánicas. Es el resultado de problemas psiquiátricos.
El tratamiento de la potomanía -o polidipsia psicogénica- sin base orgánica es la psicoterapia o medicamentos psicotrópicos.
Por supuesto, cuando les leí en voz alta lo que era, todas las abejas soltamos la carcajada y una de ella me dijo, Abejita al buen entendedor, pocas palabras.
Así que decidí andar por ahí buscando enfermedades mentales, para compartirlas con ustedes y que cada quien decida a cual equipo quiere pretenecer.
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